Y ahora qué ? si después de transgredidas las
leyes que nos encaminaron por la vida sosa y estéril de los adultos, un
efímero destello en su mirada desvanece todos los preceptos, aquella
excitación acelerada, aquella transición invasora amenaza con hacerse
dueña de cada nuevo afán, como reaccionar si la apetencia se estrella
con la modorra, es quizá la maldición de esas pasiones incongruentes que
nos aturden por algunos minutos (todos
los días) y nos desvían; excluyen del nuevo mapa la página con el jardín
del edén, cada decisión bifurca una realidad y crea otra alternativa,
una biografía trillada y continua que desconcierta el futuro aun por
concretar
Y ahora qué?. . . Si correr, saltar, estudiar o amar, pero
pronto, el tiempo es poco. Y las ansias se esfuman en vidas grises y
lamentos por gritar. La voz que ordena no cesa de empujar,
uno-dos-tres-cuatro. Canciones, deseos, tus recuerdos y yo aquí con
tantas ganas de volver a ti.