Algunas veces (todas) para que la mente entienda en su totalidad ciertas ausencias es necesario que ocurran percances significativos, es como si necesitemos ciertas colisiones de realidad para concebir que hay personas que son importantes en nuestra vida, y el destino que no deja cabos por atar(que no debería) siempre se encarga que lleguen esos momentos, inevitables, en los que la tragedia o la fortuna o la envidia o cualquier otra banalidad, nos demuestre que tan importantes pueden ser aquellas personas, y hoy me tocó el turno, llegó a mí una noticia de que una persona “VIP” en mi vida sufrió un importunio, llegó también con la noticia, los recuerdos que ya forman parte de lo que es uno (o lo que no pudo ser) ciertas nostalgias que agrian la mezcolanza de por si agria que uno habita y nos quedamos impotentes atados de manos, pies, amordazados y tan solo nos queda sentir las ya conocidos pretensiones de “que pronto se sane” que no son otra cosa que migajas inefectivas, consuelos que no logran hacernos olvidar que uno esta, como el single de El último de la fila (como un burro amarrado en la puerta del baile) y no nos queda nada más que desear…
*espero te recuperes pronto Campanita y que todo salga bien contigo, lo que te rodea, y los que te rodean, que todo sea felicidad en ti… pues si alguien merece vivir plenamente esa palabra eres tú.
*espero te recuperes pronto Campanita y que todo salga bien contigo, lo que te rodea, y los que te rodean, que todo sea felicidad en ti… pues si alguien merece vivir plenamente esa palabra eres tú.
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