Estos últimos días han sido algo rutinarios y opresivos (más de lo común) debe ser digo yo la cíclica depresión que se ah vuelto casi una simbiosis para mi existencia ¿culpable? el don/error que caracteriza al “homo sapiens” (la adaptación) pues parece que a todo se acostumbra uno, hasta al abatimiento, como decía, no eh estado del todo bien, ni cuerdo últimamente(muy seguido), y es que también ayudaron algunos sucesos [un accidente, algunas resacas, un par de libros que perdí, se murió Martín (mi gato techero), se terminó el mundial, perdí mi celular] muchas pequeñeces que desorbitan lo que pudieron haber sido días comunes, convirtiéndolos en inertes horas, pues cuando ya compró uno la idea embustera “de lo que debería ser la vida adulta” son estas pequeñeces que tropiezan y ciegan la idea de lo que debería ser la vida misma.
O acaso alguien cree que la enmascarada y sofocante, supuesta vida adulta, complementa su existencia, ¿dime si logra hacerte sentir pleno?, ¿dime si al cumplir tus quehaceres/quereres sientes satisfechos tus deseos? Pues ya lo dijo algún erudito: -la adultez es tomar las responsabilidades con la seriedad con la que un niño realiza un juego- y entonces por que las caretas, las hipocresías, las palabras insípidas, los abrazos sin alma; Quisiera decirle y recetarle al adulto amargado e intolerable que seré algún día ,que recuerde estas letras, que las enmarque y que las analice, que NO se encierre mas, en rutinas y horarios, tan vacios de sustancia y alma, rogarle que no sea un animal de reglas y marcos, en lo que nos estamos convirtiendo, por culpa de estos cánones y etiquetas tan des-saboridas y mecanizadas que nos enmarcan la vida y amarran el alma.
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