miércoles, 9 de febrero de 2011

Time On

Es increíble cómo transcurre el tiempo y más aun para una persona con juicios y abstracciones como las mías, y es que cuando uno ya le perdió el rastro a la conciencia y a sus aspiraciones, pareciese que el tiempo se vuelve algo insustancial y liviano, los días nos parecen repetitivos y eternos pero nos da igual un segundo, un día o un año; hace 3 horas me di cuenta que ya era agosto y nos es que lo haya hecho por alguna fecha marcada en el calendario o por que el noticiero me lo informo o cualquier otro motivo común, sino fue un hecho más inherente (empezó la nueva temporada de Dr. House) entonces entendí que ya estábamos a mitad de año, y entre las muchas cosas que me puse a meditar me di cuenta que ya solo me faltaba medio año para haber perdido ya 4 años desde que termine el cole, y me impresionó la forma de cómo lo asimilé, con muy poca vergüenza y falta de responsabilidad, no me gusta aceptarlo pero es que es así, me pase de ser sincero a desvergonzado, de imparcial a inadaptado, de ligero a indiferente, lo que soy, es un vituperio de lo que podría haber sido, la inmutable impresión de vacio… Quisiera regresar al instante ya caduco y auto-advertirme mi porvenir/sinsazón, regresar al desate de toda esta locura y dosificarme, llegar un segundo antes de la rebeldía y profesarme el abatimiento; mas ya no debo atormentarme la cabeza y debería intentar darle crédito a la frase de que “Nunca es tarde”…

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